lunes, 26 de marzo de 2012

Creía que todo lo que me estaba pasando era un sueño. Empezaba a ser feliz, con la persona a la que mas quería en el mundo y no era capaz de creérmelo, nadie se hacía una idea de lo que él significaba para mi, tan solo llevábamos 8 meses hablando, pero él siempre me había gustado, siempre había sentido algo muy bonito por él, y es que desde el momento en el que le vi algo me dijo que era para mi. Todo era perfecto cuando empezamos a hablar, era un buen amigo pero yo no me podía conformar con eso, habíamos dado el primer paso, por fin, después de conocernos nueve meses, habíamos empezado a hablar. Pensaba que quizás con su amistad me bastaría pero me di cuenta que no, con forme pasaban los días esto que sentía por él iba siendo mas fuerte y yo no podía aguantarme más. Esa tarde, decidiste quedar conmigo, los dos solos, dijiste que tenías que comentarme algo importante y me asustaste. Estábamos los dos, solos, por fin podíamos estar solos aun que el miedo pudo conmigo. Me viste preocupada y rápido intentaste calmarme, te llenaste de valor y me dijiste lo que sentías.. nadie me había dicho antes algo tan bonito como lo hizo él. En ese momento no me salían las palabras, pero sentía que tenía que hacer algo si no decía nada, me armé de valor y le besé... Nadie puede imaginarse lo que sentí en el estómago en ese momento, eran esas mariposas que suelen revolotear en el estómago de una persona enamorada y era algo tan bonito que no quería que terminase.

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